jueves, 6 de diciembre de 2012

Estadounidenses se prepara para un cataclismo global

Los preppers, como se les llama en EE.UU. tienen hasta su propio reality show nada menos que en el canal de National Geographic, y muchos de ellos vinculan sus expectativas con el calendario Maya y el 21 de diciembre de 2012.

La red Piedmont Virginia Preppers explica en su portal, con precisión y jerga técnica, que las catástrofes pueden ir desde WWL, la sigla en inglés para un mundo sin leyes tras la debacle social y económica, hasta Teotwawki, o "el fin del mundo tal como lo conocemos", el apocalipsis.


En medio puede ocurrir un SHTF -sigla que corresponde, literalmente, a "la mierda salpica desde el ventilador"- que es algún desastre de carácter regional como un huracán, una gran inundación, o disturbios y motines.

Los preparacionistas que esperan un descalabro del gobierno y las instituciones sociales acumulan alimentos, medicamentos, herramientas, linternas, baterías y, por supuesto, armas y munición. Los que esperan un colapso económico y financiero acaparan monedas de oro, compran tierras, fertilizante, semillas.

Los agentes del apocalipsid, según este sector de preocupados, incluyen una tormenta solar, el impacto de un meteorito gigante y la subida de los niveles del mar.

Por alguna razón la elección en 2008 del primer presidente negro de Estados Unidos, Barack Obama, aceleró las preparaciones de cientos de miles de familias que vieron en ello un signo del fin de los tiempos.

La reciente recesión económica, la crisis en 2011 en torno al límite de la deuda de EEUU, y la retórica alarmista que precede al "precipicio fiscal" que supuestamente ocurrirá a fin de este año, han reforzado las aprensiones de otros preparacionistas.

"Hay numerosos acontecimientos que podrían crear una situación en las ciudades donde las revueltas civiles son muy probables", dijo al diario The Washington Post el representante republicano en la asamblea legislativa del Estado de Maryland, Roscoe Bartlett.

Bartlett, científico, ingeniero y granjero, tiene su propia cabaña en los bosques de Virginia Occidental, donde tiene generadores de electricidad, alacenas con alimentos y medicamentos.
En las librerías, las pocas reales que subsisten y las virtuales que se han multiplicado, abundan las secciones de manuales de supervivencia con instrucciones para hacer fuego, primeros auxilios, orientación y defensa.

"La sociedad es frágil y algo ocurrirá", dijo al canal FOX8 de Cleveland (Ohio) Tom Laskowski, quien dirige una "escuela de supervivencia" en Seven Hills llamada "Destrezas nativas del Medio oeste".

"Hay gente preocupada por lo que pueda ocurrir, aunque nadie sabe qué ocurrirá", añadió Laskoski quien recomienda que almacenen comida y agua para sustentarse por unos tres a seis meses.

El temor al cataclismo ha resultado un buen negocio para las tiendas de armas, equipos de campamento y alimentos enlatados, al igual que para pequeñas empresas como Practical Preppers, de Carolina del Sur, especializada en la construcción de refugios subterráneos y el "asesoramiento en seguridad", que es básicamente el consejo para la compra de armas.

El portal de Practical Preppers explica que "la instrucción, la experiencia y las destrezas de Hunt y Kobler se complementan cuando se trata de la preparación para sobrevivir a desastres cataclísmicos, desde huracanes devastadores a crisis prolongadas como un ataque electromagnético, que podría destruir nuestra infraestructura tecnológica, paralizar al gobierno y causar el colapso del orden social".

miércoles, 5 de diciembre de 2012

"El fenómeno Carlomagno"


Dos científicos han sugerido una nueva explicación al llamado 'fenómeno de Carlomagno', según la cual una llamarada solar como la que afectó a la Tierra en el año 775 podría destruir los avances tecnológicos de nuestra civilización.

A vueltas con el 'fenómeno de Carlomagno': una llamarada solar 'freiría' la tecnologíaAdrian Melott, profesor de física y astronomía en la Universidad de Kansas, y Brian Thomas, de la Universidad de Washburn, han propuesto una nueva explicación para el 'fenómeno de Carlomagno', un brote de radiación registrado durante las guerras de Carlomagno contra los lombardos. 


Este extraño fenómeno fue descubierto en 2012, cuando un análisis de los anillos de dos cedros japoneses reveló que entre los años 774 y 775 (precisamente cuando el emperador combatía a los lombardos), el nivel atmosférico de carbono-14 radiactivo aumentó en un 1,2%. Esto indica que los rayos cósmicos bombardearon nuestro planeta y convirtieron el nitrógeno-14 atmosférico en carbono-14. 

Según Adrian Melott, los descubridores del fenómeno lo atribuyeron a una radiación mil veces más potente que la observada durante la tormenta geomagnética de 1859, la mayor en la historia de la humanidad. “Acabamos de repasar cuidadosamente estos cálculos erróneos y hemos descubierto que el estallido fue sólo 10-20 veces más fuerte que... en el año 1859 ". 

La llamarada de la energía solar de 1859 provocó un apagón de energía y una aurora boreal visible hasta el Caribe, hasta el punto de que los habitantes de Montañas Rocosas se despertaron pensando que había amanecido. Sin embargo, en los años 774-775 no se observó nada extraordinario. 

En efecto, una llamarada solar mil veces más poderosa que la más fuerte de todas las conocidas es imposible de aceptar. Pero la diferencia en 10-20 veces parece razonable. Según Melott, los datos de la sonda espacial Kepler muestran que estrellas como el Sol son propensos a desprender llamaradas periódicas de capacidad muy por encima a la normal. Una de estas llamaradas provocó un fuerte aumento de la radiactividad en 774-775, estima el científico. 

Inocuo en 775, ¿letal en nuestra época?


Por cierto, el investigador cree que el evento no será el último. De acuerdo con datos suministrados por Kepler, fenómenos como éste se registran aproximadamente una vez cada mil años, así que pronto podría acaecer uno similar. 

Si se diera el caso, la Humanidad sobreviviría al cataclismo con muchas más pérdidas que el Estado carolingio y sus contemporáneos. Los seres humanos en aquel entonces podrían haber padecido un aumento de enfermedades cancerígenas de piel (debido a la destrucción de una cantidad significativa de ozono), así como una disminución de las cosechas. Pero en nuestro caso… Si en 1859 en todo el mundo falló la comunicación alámbrica (telégrafo), que es la más segura, es fácil imaginar cómo afectaría a la comunicación inalámbrica... 

Un fenómeno 10-20 veces más potente que una erupción solar en la época de Carlomagno causaría en tubos de acero y gas-oleoductos una corriente eléctrica proporcional a su longitud. Quedarían dañados gasoductos y oleoductos, transformadores de potencia, etc. Sustituir o reparar todos los transformadores supondría un enorme trabajo. Y todo ello sin hablar de la disfunción masiva de la mayoría de los dispositivos electrónicos.

martes, 4 de diciembre de 2012

Curiosity no puede confirmar el material orgánico


"Mis palabras fueron mal entendidas", ha asegurado John Grotzinger, el investigador principal de la misión Curiosity durante su intervención en la reunión anual de la Union Geofísica Americana, en San Francisco, donde cientos de periodistas esperaban el anuncio de un hallazgo que, según él mismo dijo


hace dos semanas, sería digno de "figurar en los libros de Historia". A pesar de las expectativas creadas en todo el mundo, los investigadores no tienen aún pruebas suficientes para decir, sin ningún género de dudas, que en Marte hubo o hay actualmente alguna forma de vida. Ni siquiera confirmaron la detección de compuestos orgánicos en el Planeta Rojo.
El Curiosity ha analizado, por primera vez, el suelo marciano con su sofisticada batería de instrumentos. Se trata de una muestra procedente de un antiguo glaciar, una mezcla de polvo y rocas llamada "Rocknest" (Nido de rocas). Y ha encontrado que allí se desarrolla una compleja química en la que participan elementos como el agua, el azufre o el cloro. Pero, en esta fase aún temprana de la misión, los investigadoresno están en condiciones de confirmar la presencia de material orgánico. "Debemos hacer aún mucho trabajo con este material. Hay que ser muy cuidadosos. Podría haber habido material orgánico que se degradó por la radiación solar y ultravioleta", dijo John Grotzinger, en investigador principal de la misión. pero aún es pronto para decirlo.

Restos de agua

El Curiosity se encuentra en el antiguo lecho de un río, donde hubo abundante agua en el pasado. "Es la primera vez que podemos medir la "respiración" de los minerales que componen el suelo", dijo por su parte Paul Mahaffy, del Centro Espacial Goddard de la NASA. "Pero no se han detectado componentes orgánicos -añadió- . No todavía. Se han realizado mediciones con los tres instrumentos del SAM y se han identificado varios gases. Vapor de agua y oxígeno en pequeños porcentajes. Los restos de agua son mucho mayores de los que arrojan los antiguos océanos de la Tierra. Se aprecia también la presencia de oxígeno y azufre. Pero pocos compuestos orgánicos".
Los instrumentos del SAM (el analizador de muestras del Curiosity), identificaron también un compuesto del cloro (perclorato), y los frutos de otras reacciones químicas como metano clorado, un compuesto orgánico del carbono que al principio disparó las expectativas. Sin embargo, el análisis detallado de los datos reveló que, aunque el cloro sí que era auténticamente "marciano", el carbono podría proceder de la Tierra y haber sido llevado hasta Marte por el propio Curiosity y detectado después por los ultrasensibles instrumentos del SAM.
"Utilizamos todo nuestro instrumental científico para examinar estas muestras -aseguró Grotzinger- Y las sinergias entre los instrumentos y la riqueza de los datos nos hace albergar muchas esperanzas cuando los usemos en el destino principal de la misión, el Monte Sharp".

«Medir las palabras»

El Curiosity, aseguran los investigadores, lleva trabajando solo cuatro meses. Está apenas en el comienzo de un programa científico de dos años de duración, por lo que habrá que esperar un poco más para tener alguna respuesta más concluyente. Los lugares en los que ha excavado el brazo robótico del rover tienen un aspecto muy seco, pero está previsto analizar muestras de terreno en vasrias otras localizaciones. El cráter Gale es, en este sentido, realmente muy prometedor.
Para los científicos de la misión, la detección de sustancias como cloro, agua y azufre demuestra las capacidades de este sofisticado laboratorio, cuyos instrumentos seguirán desmenuzando y analizando rocas durante los próximos dos años. El Curiosity es la primera de las misiones enviadas a Marte que tiene esta capacidad.
Sobre la tremenda expectación suscitada tras las declaraciones de John Grotzinger hace dos semanas a una emisiora de radio, el propio científico dijo que "Hay que tener mucho cuidado con lo que se dice. Y medir mucho las palabras, ya que pueden crear expectativas que luego no se cumplen". Grotzinger añadió que "eso es precisamente lo que ha ocurrido con mis palabras, que fueron mal entendidas". El jefe científico de la misión señaló que "la Ciencia avanza paso a paso, y no se puede ir más deprisa que las propias investigaciones".

lunes, 3 de diciembre de 2012

La Nasa insiste sobre el 21/12/12


A menos de veinte días para que, según erróneas interpretaciones del calendario maya, el mundo llegue a su fin, la NASA se ha visto obligada a impartir su pedagogía científica para combatir los rumores apocalípticos. En realidad, lleva mucho tiempo intentando aclarar pacientemente que nada sucederá ese día, al menos ningún cataclismo cósmico,


como el choque de la Tierra con otro planeta, el impacto de un asteroide gigante o una llamarada solar que acabe con nuestra civilización. 
Pero por increíble que parezca, todavía hay gente que teme que algo tremendo caiga sobre sus cabezas el 21 de diciembre. La página web de David Morrison, director del Centro Carl Sagan de la NASA, llamada «Ask an Astrobiologist» («Pregunta a un astrobiólogo»)y dedicada a combatir los rumores sobre 2012, ha recibido más de 5.000 preguntas sobre este asunto, consultas cada vez más numerosos a medida que se aproxima la fecha «fatídica». Morrison ha respondido a 400 de estos correos y hace unos días ofreció junto a otros científicos de la agencia espacial una conferencia de la mano de Google + para tratar de calmar a los más asustados y explicar por qué no hay nada que temer.
Esos miedos se basan en unas malas interpretaciones del calendario maya. El día 21, fecha del solsticio de invierno, termina un ciclo del calendario llamado baktun 13. Aunque los arqueólogos y expertos coinciden en que los antiguos mayas no se referían a ese día como apocalíptico, los rumores se han extendido con facilidad. «Esto es solo una fantasía fabricada», asegura Morrison. Pero con consecuencias en la vida real. El científico ha recibido un amplio número de correos electrónicas de personas preocupadas por lo que pueda suceder, especialmente jóvenes y niños. Algunos dicen que no pueden comer o dormir por su angustia y, lo que es mucho más grave, incluso algunos ha expresado tendencias suicidas. «Para muchas personas esto (el fin del mundo en 2012) resulta una broma, otras lo ven como un misterio, pero hay algunas que están verdaderamente preocupadas», dice el astrobiólogo.

¿Dónde está Nibiru?

Los científicos escogieron algunas de las preguntas enviadas a su web para explicar qué es lo que no va a ocurrir. Por ejemplo, según recoge la web Space.com, la astrofísica Lika Guhathakurta aclaró por qué ninguna llamarada solar achicharrará la Tierra. Aunque es cierto que el Sol se encuentra actualmente en una fase de gran actividad y las grandes llamaradas solares pueden afectar a los sistemas electrónicos y de comunicaciones, los satélites que estudian el Sol nos advertirían con tiempo para que las autoridades pudieran compensar la actividad electromagnética adicional cuando llegara a nuestra atmósfera.
Don Yeomans, científico planetario que rastrea objetos cercanos a la Tierra en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL) asegura que ningún mundo llamado X o Nibiru, cometa o asteroide amenaza con chocar contra nosotros el 21 de diciembre. Una idea de lo más absurda, ya que un planeta que chocara contra el nuestro en tres semanas sería ahora mismo uno de los objetos más brillantes del cielo después del Sol. Además, el único asteroide cercano que se espera pasará el 13 de febrero de 2013 y se acercará a 6.378 kilómetros de nosotros. No va a golpearnos.
Otros rumores como que el campo magnético de la Tierra se revertirá o que el planeta va a viajar a casi 30.000 años-luz y caer en el agujero negro del centro de la Vía Láctea, también han sido desmentidos.

Un complot de los gobiernos

La última pregunta (a mediodía de este lunes 3 de diciembre) que la web de Morrison ha recibido sobre este asunto incidía en cómo la gente podía saber que los gobiernos y la NASA no están ocultando información sobre el fin del mundo. La respuesta del científico es que ningún gobierno ni organización podría controlar a los millones de científicos independientes en todo el mundo ni a la gente que mira el cielo. Si algo fuera a chocar contra nosotros, cualquiera podría verlo.
Los científicos de la NASA advierten de que, lejos de supersticiones absurdas sobre catástrofes cósmicas, la preocupación por el destino de la Tierra debería estar centrada en otros problemas, como el cambio climático. «La mayor amenaza para la Tierra en 2012, a finales de este año y en el futuro, es la propia especie humana», señala con acierto Mitzi Adams, astrónoma solar en el Centro Marshall para Vuelos Espaciales.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Pueblo en Turquía nuevo refugio para el 21/12/12


Sirince, un pueblo pequeño en la provincia turca de Izmir, se prepara para una increíble afluencia de peregrinos después de que un periódico prometiera que el eventual fin del mundo no afectará a esta población.

Refugio para el fin del mundo: Pequeño pueblo en Turquía se frota las manos“De acuerdo con una leyenda, será Sirince el lugar donde aparecerá Jesucristo el 21 de diciembre”, anunció el diario turco 'Vatan', haciendo que decenas de miles de personas se apresuraran para reservar todas las plazas en los escasos hoteles del pueblo y montar campamentos en los bosques colindantes al presunto refugio.

Se espera que el 21 de diciembre, fecha que es considerada por muchos como el último día de la Humanidad, unos 60.000 peregrinos lleguen a Sirince, un pueblo que cuenta con 687 habitantes.   

El Ministerio del Interior ya ha obligado a las fuerzas de seguridad a tomar todas las medidas apropiadas y llevar a cabo todos los preparativos para el día del Armagedón, operativo que los policías locales aseguran comenzó hace un mes. 

Por su parte, la administración del distrito de Selcuk, donde se encuentra el hipotético refugio, se muestran muy contentos de que el mundo se entere de la existencia de Sirince, y afirman que están haciendo todo lo posible para hacer más confortable la estancia de los turistas. Por ello se abastecen de víveres y agua, tratan de garantizar la cobertura de servicios de comunicaciones y toman medidas para evitar posibles problemas en el tráfico.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Hallan materia orgánica en Mercurio


¡Sorpresa! En Mercurio hay hielo y compuestos orgánicosMercurio es el planeta más cercano al Sol. De hecho, se encuentra solo a 58 millones de km, tres veces más cerca del astro rey que la Tierra. Por eso, las temperaturas alcanzan allí valores realmente infernales: hasta los 450 grados en su ecuador. A pesar de eso, la sonda Messenger, de la NASA,

acaba de aportar pruebas inequívocas de la existencia de una gran cantidad de hielo en el planeta, oculto en el interior de profundos y oscuros cráteres en su polo norte. Un hielo que, además, está cubierto de compuestos orgánicos.
No es solo uno, sino tres los estudios publicados hoy en Science los que revelan este descubrimiento sensacional y que parece, en principio, al margen de toda lógica: el primer análisis, para el que se utilizó el espectrómetro de neutrones de la Messenger, midió un exceso de hidrógeno en el polo norte del planeta; el segundo se centró en la reflectancia (la capacidad de reflejar luz) de los depósitos polares de Mercurio en una longitud de onda cercana al infrarrojo; y el tercero llevó a cabo el primer modelo detallado de las temperaturas superficiales del planeta, utilizando los datos topográficos que desde hace ya un año está recogiendo la nave. Las conclusiones son abrumadoras: en Mercurio hay agua en abundancia, y ésta se conserva en forma de hielo.
Dada su proximidad al Sol, Mercurio podría parecer el lugar más improbable del Sistema Solar para un hallazgo semejante. Sin embargo, y debido a que la inclinación de su eje de rotación es de menos de un grado, existen regiones enteras (en las zonas polares) que no reciben nunca la luz del Sol. En esas áreas las temperaturas descienden hasta los 185 grados bajo cero. Desde hace ya varias décadas los investigadores consideran la idea de que podría haber hielo de agua (y otros volátiles) confinados allí. Pero hasta ahora se trataba solo de una teoría.
La idea, sin embargo, recibió un gran impulso en 1991, cuando el telescopio de Arecibo, en Puerto Rico, detectó unas extrañas y brillantes manchas de radar precisamente en los polos de Mercurio. Manchas que reflejaban la luz de la misma forma en que lo haría el hielo. La mayor parte de esas manchas, además, procedían precisamente de una región que había sido fotografiada dos décadas antes, en los años 70, por la sonda Mariner 10. Una región llena de profundos cráteres de impacto. Desafortunadamente, durante su misión la Mariner sólo pudo ver menos de la mitad del planeta. Sus datos eran demasiado fragmentarios como para sacar conclusiones sólidas.

La revolucionaria sonda Messenger

Pero la llegada del Messenger a Mercurio (el año pasado) cambió por completo las cosas. La sonda, en efecto, ha podido verificar sin ninguna duda que aquellas manchas brillantes de hace 20 años en el radar de Arecibo coincidían a la perfección con las zonas de sombra polares, que nunca reciben la luz solar. La hipótesis del "hielo mercuriano", pues, volvía a cobrar fuerza.
Pero los datos del Messenger han ido mucho más allá. No solo hay hielo de agua en el mundo más caliente del Sistema Solar, sino que ese hielo, además, es extraordinariamente abundante. De hecho, es el mayor de los constituyentes de los depósitos de su polo norte y, además de en el interior de los cráteres, existe también muy cerca de la superficie y justo bajo una capa de un extraño "material oscuro" que aparece en casi todos los depósitos minerales y que permite que el hielo se mantenga estable. "La concentración de hidrógeno en la capa enterrada -explica David Lawrence, del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad John Hopkins y autor principal de uno de los trabajos- es consistente con la existencia de hielo de agua prácticamente puro".
Por su parte, David Page, de la Universidad de California, aclara la naturaleza del extraño "material oscuro". Se trata, explica el investigador, de una mezcla de componentes orgánicos complejos,llegados hasta Mercurio a caballo de numerosos asteroides y depositados allí tras los impactos. Ese material orgánico podría haberse oscurecido como consecuencia de la tremenda cantidad de radiación (procedente del Sol) que inunda toda la superficie del planeta, incluso las zonas más oscuras.
Para Sean Solomon, investigador principal de la misión, "durante más de 20 años el jurado ha estado deliberando sobre si un planeta tan cercano al Sol podía tener hielo en abundancia en las zonas de sombra permanente de sus polos. Ahora la Messenger ha emitido un veredicto afirmativo y unánime".
Sin embargo, estos espectaculares e inesperados datos han suscitado, de inmediato, nuevas cuestiones. «¿Está ese material oscuro de los depósitos polares - se pregunta Solomon- formado mayoritariamente por compuestos orgánicos? ¿Qué clase de reacciones químicas ha experimentado ese material? ¿Puede existir en Mercurio alguna zona aislada en la que esos compuestos se mezclen con agua en estado líquido? Solo si seguimos explorando Mercurio de forma continuada podemos esperar hacer algún progreso y responder a estas preguntas».

La Antártida también se derrite


Tanto Groenlandia como la Antártida están perdiendo masa helada y a un ritmo que no ha dejado de acrecentarse. Aunque pueda parecer extraño dada la multitud de datos que apuntan a un calentamiento global del planeta, lo cierto es que en los últimos años no han sido pocos los estudios que ponían en duda que la

Antártida estuviera sufriendo en forma de deshielo estos rigores del clima y más bien apuntaban a que estaba ganando masa helada, todo lo contrario de lo que estaba ocurriendo en Groenlandia. Ahora, un nuevo estudio, que publica el último número de «Science», viene a terminar con 20 años de incertidumbres.
Combinando series de datos procedentes de satélites –altimetría, interferometría y gravimetría- los investigadores, liderados por Andrew Shepherd, de la Universidad de Leeds (Reino Unido), y Eric Ivins, del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, han reconstruido el balance de masa de los mantos de hielo de ambos Polos entre 1992 y 2011. Después de reprocesar las series de datos para asegurarse de que estaban comparando manzanas con manzanas, esto es, regiones geográficas comunes, mismos intervalos de tiempo y los modelos que recogen el comportamiento de las plataformas de hielo, los investigadores concluyen que las capas de hielo de Groenlandia, de la Península antártica y de la Antártida occidental están perdiendo masa, mientras que sólo la Antártida oriental está viendo incrementarse su masa de hielo, sin que sea suficiente para compensar las pérdidas del resto del continente helado.

Aumento del nivel del mar

En total, la pérdida de masa derivada del deshielo y la desintegración de las placas -a medida que corrientes más cálidas van erosionando los márgenes y disminuyendo su estabilidad- ha contribuido a un aumento del nivel del mar de 11,1 milímetros desde 1992.
Esto equivale al 20% del total del aumento del nivel del mardurante ese tiempo. Pero lo más grave es que esa pérdida de hielo se está acelerando. Groenlandia y la Antártida están perdiendo tres veces más hielo (equivalente a 0,95 milímetros por año de aumento en el nivel del mar) que en 1990, cuando el ritmo de contribución al aumento del nivel del mar era de 0,27 milímetros/año. No obstante, sigue siendo mayor la pérdida de hielo en Groenlandia, que suma dos tercios del total de lo que se pierde.
El estudio también encuentra diferencias en el ritmo de cambio en cada Polo. Según explicó Eric Ivins a través de una conferencia de prensa telefónica, «el ritmo de pérdida de hielo en Groenlandia aumentó casi cinco veces desde mediados de los años 90. En contraste, mientras los cambios regionales en los hielos antárticos son a veces muy llamativos, el balance final se ha mantenido más o menos constante».
En este estudio han participado 47 investigadores de 26 laboratorios, y ha sido financiado por la Agencia Espacial Europea (ESA) y por la NASA.